Quote

"La bohemiedad reside en mi co-artada libertad del ahora mismo…"

-
Photo

¿Cuantas veces has ganado la elección de la desesperación?

La vida a veces es un tormento.

Lo negro no es solo la nube que el viento se lleva.

No recordaba sereno el ultimo latir de mi llanto.

image

¿Donde escribir una pluma de devastación?

La propia claridad aterroriza.

Me duele de saber que otros sienten.

No recordaba sereno el ultimo latir de mi llanto.

image

¿Crees saber el significado de una emoción?

La fría daga se hunde.

Desde abajo os veo abajo, nunca os había visto así.

No recordaba sereno el ultimo latir de mi llanto.

image

Text

image

El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos

.

Tres fueron las piedras que me llevaron a aquel páramo, ¿qué páramo? Aquel páramo, no era llano, no era raso, ni era alto. Pero era un páramo. Era mi páramo. Aquel donde el reflejo de las húmedas rocas, verdades contenía. Aquel donde los nenúfares en manchas de jaguar se convertían. Donde a airearse venían las bestias marinas. Donde ni siquiera la mejor de las cañas servia. Con pies húmedos, y en silencio sonrisa, veía, tan solo veía. Rasgos de una ciudad desmedida, de una urbe desconocida, de un sin sentir un corazón que latía.

.

No era si no prospero el tranvía que allí resurgía, de aquella ciudad, hola capital, de nuevo nacía.

Photo
Los tiempos decidieron pasar fluidos, deslizarse deslumbrantes por los parajes de nuestros atardeceres. Decidieron no ser fríos, si no cálidos. Ser contiguos a un pasado devastado, devastado por una historia, la bella historia de los tiempos. Y ante la belleza de los ariscos inviernos, consiguieron pasar desapercibidos. Lograron acontecer cortos, cortos y líquidos. No fue en sí, el volar de las palomas, lo que hizo esto lucido. Sin las dulces amapolas, y los alegres rostros de todas nuestras orlas.
.
Noche parecía el devenir de nuestra filosofía, con las correspondientes ariscas piedras las tristezas se lucían. Y no fueron otros, mas que los brillos de los ojos, los que mirarte tu, mirarme yo, descubrían la esbelta sombra de un escuálido puente que nos cubría. Aquella la zancada que faltaba era la que alcanzaba al sol que se nos escondía. Bendita zancada, zancada que ya llegaba, zancada que yo quería.
.

Los tiempos decidieron pasar fluidos, deslizarse deslumbrantes por los parajes de nuestros atardeceres. Decidieron no ser fríos, si no cálidos. Ser contiguos a un pasado devastado, devastado por una historia, la bella historia de los tiempos. Y ante la belleza de los ariscos inviernos, consiguieron pasar desapercibidos. Lograron acontecer cortos, cortos y líquidos. No fue en sí, el volar de las palomas, lo que hizo esto lucido. Sin las dulces amapolas, y los alegres rostros de todas nuestras orlas.

.

Noche parecía el devenir de nuestra filosofía, con las correspondientes ariscas piedras las tristezas se lucían. Y no fueron otros, mas que los brillos de los ojos, los que mirarte tu, mirarme yo, descubrían la esbelta sombra de un escuálido puente que nos cubría. Aquella la zancada que faltaba era la que alcanzaba al sol que se nos escondía. Bendita zancada, zancada que ya llegaba, zancada que yo quería.

.

Text

.

No es en si la alegría del rebosar,

si no mas bien la capacidad

de saber estar sin estar.

Y aún más cabe cuantificar

el conocer sin presenciar,

respecto al necesitar.

Photo
Photo

Misma cama, diferentes sábanas, necesariamente diferentes sábanas, curiosamente también distinto tiempo, distintos compañeros.

Lo que duerme un lapso de tiempo, lo que tan efímero por un instante llamado siempre vuelve lamento. Se congelo, se congelo en el devenir beso.

Que lo que mi escritura caotica no enamoró en tiempos, no lo hagan mis benevolentes acciones.

Que lo que sirvio para claridad y verdad de unos, jamás cumpla el ser esperanza de otros.

Que lo que no haya, no sea.

(vía deadmaninablackparade)

Fuente: brutalgeneration
Photo
Es absurdo que no te quieran por preocuparte por los demás, a veces creo que el mundo no me merece, otras que no estoy a la altura. Pero las lagrimas no dejan de caer sistemáticamente. Y ese poder que tienes en el pecho, lo aprietas con tu mano de manera firme esperando que no se desgarre, sin darte cuenta de que tus vanos esfuerzos de cuidar el corazón han destruido todo tu cuerpo.

Es absurdo que no te quieran por preocuparte por los demás, a veces creo que el mundo no me merece, otras que no estoy a la altura. Pero las lagrimas no dejan de caer sistemáticamente. Y ese poder que tienes en el pecho, lo aprietas con tu mano de manera firme esperando que no se desgarre, sin darte cuenta de que tus vanos esfuerzos de cuidar el corazón han destruido todo tu cuerpo.

Fuente: wrongfocus
Photo
Quizá ahora que prácticamente ya todos saben ser feliz, quizá ahora deje de enseñar.
Me vuelva ciego, me vuelva yo, me vuelva centro.

Quizá ahora que prácticamente ya todos saben ser feliz, quizá ahora deje de enseñar.

Me vuelva ciego, me vuelva yo, me vuelva centro.

(vía toxic-things)

Text

“La experiencia más hermosa que tenemos a nuestro alcance es el misterio.

Es la emoción fundamental que está en la cuna del verdadero arte y de la verdadera ciencia”.


Holgazán de mí, volví a sacudir el polvo de mi gabardina, instante antes de dirigirme una noche más a la posada. La noche no era fría, las caóticas calles resultaban sencillas.

El hogar prendía mi alma en tinta. Y mi jarra, rebosante decidí sumergirme en su deriva. 

Por más que mil textos escribía, entenderme nunca conseguía. Dichoso lenguaje de yo caprichoso, yo del lenguaje.

Esperaba el cantar del gallo eterno, no había prisa, la luna descansaba. Luna que yo deseaba, luna… que en humo se convertiría. 

El misterio de la vida, la compañía, y mi jarra vacía.